18 marzo 2010

No soporto...

Cada día nos volvemos más raros. Eso pienso yo sobre mí misma. Antes era transigente, más sociable, hacía más esfuerzos por agradar... Pero a medida que pasa el tiempo, me vuelvo...rara; un día nuevo, una rareza nueva.

Hoy me ha dado por pensar en todas las cosas que son superiores a mis fuerzas. Ahí va una lista:

No soporto a las “veus” (véase tías rancias, con hablar lento, que parece que no hayan roto nunca un plato)

No soporto que me invadan el espacio vital (esa gente que te habla y se acerca mucho, tú te alejas y te van persiguiendo...).

No soporto ni el machismo ni el feminismo.

No soporto a los que van de super-progres.

No soporto a los que miran por encima del hombro.

No soporto a Don F.G.V. (esto es manía visceral, ya me entendéis).

No soporto a los especímenes que no saben reír.

No soporto dormir con la puerta del armario entreabierta.

No soporto que me echen el humo en la cara (tengo unas ganas de que aprueben la ley del tabaco...).

No soporto a los que generan negatividad a su alrededor.

No soporto la voz de Amaia Montero.

No soporto a los quejicas.

No soporto los debates políticos.

No soporto el olor del autobús urbano en verano.

No soporto a los que tiran colillas por la ventanilla del coche.

No soporto que intenten organizarme la vida.


Voy a parar ya, porque me lanzo y no tengo fin.


Os animo a que aumentéis el listado con vuestras rarezas (que sé que las tenéis y van en aumento como las mías).