En esta entrada vengo dispuesta a despacharme a gusto con esos que están sentados cómodamente en los sillones de la administración de educación y sólo piensan en estadísticas, gráficos, tendencias y su p.m.
Piden colaboración a los maestrillos de a pie (porque algunos temas no saben ni por donde cogerlos) y luego, ante cualquier propuesta, la respuesta es: eso encarecería mucho los costes. Y yo digo: ¿Para qué nos hacen pensar a los demás si ellos ya saben cómo van a ser las cosas al final? ¿Cómo se puede intentar hacer nada coherente con una banda que piensan en los niños como números y estadísticas? ¿Para qué coño quieren evaluar la competencia de los alumnos si lo que menos importa es esa competencia?
Todas las preguntas podrían derivar en una única respuesta: Donde no hay mata, no hay patata.
No transcribo aquí los mails que he recibido para contestar a nuestras propuestas porque sería inmoral, pero...son dignos de lectura.
Bueno, ya veis que estoy encendida. Tengo la cabeza llena de palabrotas, no las escribo porque después me tachan de verdulera y poco fina. Menudo truño de gente, y si esos son los que nos dirigen y organizan, así vamos los demás: Como geisha por arrozal.
Como es viernes, que les den a todos. A disfrutar del asueto.