22 enero 2010

Gentuza

Se acabó la jornada laboral. Bajo mi punto de vista estoy en el mejor momento de la semana: la tarde del viernes, con la perspectiva de tooodo el fin de semana por delante. Aunque luego se pasa volando (pero eso es mejor no pensarlo, ya nos quejaremos el lunes).

En esta entrada vengo dispuesta a despacharme a gusto con esos que están sentados cómodamente en los sillones de la administración de educación y sólo piensan en estadísticas, gráficos, tendencias y su p.m.

Piden colaboración a los maestrillos de a pie (porque algunos temas no saben ni por donde cogerlos) y luego, ante cualquier propuesta, la respuesta es: eso encarecería mucho los costes. Y yo digo: ¿Para qué nos hacen pensar a los demás si ellos ya saben cómo van a ser las cosas al final? ¿Cómo se puede intentar hacer nada coherente con una banda que piensan en los niños como números y estadísticas? ¿Para qué coño quieren evaluar la competencia de los alumnos si lo que menos importa es esa competencia?
Todas las preguntas podrían derivar en una única respuesta: Donde no hay mata, no hay patata.

No transcribo aquí los mails que he recibido para contestar a nuestras propuestas porque sería inmoral, pero...son dignos de lectura.
Bueno, ya veis que estoy encendida. Tengo la cabeza llena de palabrotas, no las escribo porque después me tachan de verdulera y poco fina. Menudo truño de gente, y si esos son los que nos dirigen y organizan, así vamos los demás: Como geisha por arrozal.

Como es viernes, que les den a todos. A disfrutar del asueto.

16 enero 2010

¡¡¿¿Vacaciones en marzo??!!

Acabo de leer un titular en el Heraldo que me ha sorprendido - a la par que indignado-: Los profesores piden una semana de vacaciones en marzo en lugar de en Semana Santa.
Es que yo alucino. Como miembro activo del cuerpo de maestros, me parece lamentable que pueda salir página principal del periódico semejante noticia, de la que estoy segura que la gran mayoría de profesores es la primera palabra que oyen. Vamos, que esa noticia en absoluto representa nuestras inquietudes e intereses.
La verdad que yo pido muchas cosas: jornada continua, clases menos numerosas, más recursos, mesas y sillas que no cojeen, las vacaciones de Semana Santa como eran antes (con la semana posterior festiva)... pero lo de las vacaciones en marzo no se me había pasado por la cabeza.
En fin, tenemos lo que nos merecemos, con estos sindicatos que van a su bola y tienen las prioridades "pelín" desajustadas.
El caso es que encima los lectores de la alucinante noticia, con toda la razón, van a pensar, lo que faltaba, a estos maestros se les va la cabeza. Así que cuando pidamos mejoras de las de verdad, nadie nos hará ni puñetero caso, para variar.

08 enero 2010

El tiempo dirá

El tiempo pone a todo el mundo en su sitio. Siempre he creído que esta sentencia se cumple. No sé qué pensaréis los demás.

Es cierto que cuando vives alguna situación de emergencia, de crisis, de desequilibrio, es cuando realmente descubres con que personas puedes contar y a quienes tienes que borrar de tus llamadas de emergencia.

Afortunadamente, la mayoría son de los primeros, te ayudan, te arropan, te cuidan, se preocupan,...sabes que están ahí para lo que quieras. Pero (siempre hay un pero) también están los apestosos, que previamente sospechabas que lo eran y que tras la situación crítica lo constatas sin ninguna duda. Esos que no mueven un dedo por nadie, porque nacieron cansados, vagos, inútiles y, no sólo no ayudan sino que invaden el ambiente de negatividad consiguiendo que quienes les rodeamos saquemos lo peor de nosotros mismos.

Espero que a esta gentuza, a la que ya le he dedicado muchos minutos más de los que se merecen, el tiempo les ponga en su sitio o que al final descubran lo capullos que han sido e intenten cambiar y convertirse en mejores personas (mi última opción es una utopía, propia de mi mente optimista, lo sé).

Mi mejor conclusión del nuevo año es, una vez más, que tengo un “compa” de blog y de vida maravilloso.