02 noviembre 2010

La buena suerte

Yo sí creo que se nace con estrella o estrellado.

Nacer en una familia “normal”, que te da una educación todo lo decente que sabe o puede, con las necesidades básicas cubiertas, rodeado de cariño...eso es empezar la vida con suerte.

Si se dan todas esas circunstancias (que no son pocas), luego uno se lo tiene que ir currando poco a poco. Que quiero suerte, pues me la busco. Es muy fácil achacar a la suerte todo lo que te ocurre, pero la realidad es que la suerte la propicias con tu esfuerzo y con tus decisiones (aunque el camino ya venga marcado en cierto modo).

Por otra parte, también añadiría a la tesitura un factor más. Considerarse una persona con suerte es una actitud. Seguro que ante la misma vida, dos seres diferentes, harían dos lecturas diferentes.

Siempre me he considerado una “tía con suerte”. Aunque si me paro a pensarlo, a lo mejor en algunos momentos o circunstancias no he tenido tanta suerte como creo... Por eso lo importante es la cara con la que nos enfrentamos a los obstáculos. Quizás esas piedras estén ahí para ponernos a prueba, para enseñarnos a valorar con más intensidad lo que tenemos. A pesar de que a veces creamos que es mala suerte y que “a perro flaco todo son pulgas”. Y si no reaccionas por ti mismo, sólo hay que echar un vistazo alrededor para darse cuenta de lo afortunado que uno es.

Bueno, y para llevar tanto tiempo sin escribir, ya valdrá de filosofía barata.

11 junio 2010

Elucubraciones varias

Cuando uno tiene mucho tiempo para pensar...acaba pasándose de vueltas. Creo que esto me va a suceder en breve. La maternidad me hace muy feliz, pero las cuatro paredes de mi hogar se me caen encima cada día un poco más.

Vamos que, como ya he manifestado en varias ocasiones, no nací para mujer de su casa. Yo pensaba que podía ser incactiva, capaz de vivir sin organizar el día, permanecer sentada durante largo tiempo...pues no. Se ve que eso lo puedo hacer durante un máximo de jornada y media o dos jornadas. Todo lo que pasa de ahí supone...dolor de tripas.

Ahora que me debo 100 por 100 a mi criatura, me doy cuenta de que me gustaría llevármelo en una mochileta y hacerle fiestetas mientras llevo a cabo algunas otras actividades. Echo de menos el tener algo que hacer obligatoriamente (que mal suena esto). Cuando digo algo, quiero decir algo más que poner la lavadora, limpiar el wc, hacer la cama, preparar la comida e ir al super.

Puesto que ya soy consciente de mi problema, planeo mis jornadas con antelación, para no encontrarme en el dilema de abrir el ojo por la mañana y decir ¿qué hago hoy?
De momento invierto mi tiempo en leer, pasear, ver la tele, visitar exposiciones, ir de compras, escribir, terracear... y realmente lo disfruto. Pero necesito más actividad cerebral, porque tener la mente libre durante mucho rato seguido no es bueno, hay que enfocarla y ocuparla. Mis aficiones anteriores no tienen cabida de momento en mi nueva vida, puesto que mis momentos libres no son tan largos como para poder emprender la pintura de camisetas, los fieltros o los fimos con eficacia. Seguiré buscando...si se os ocurre algo ya me diréis.

18 marzo 2010

No soporto...

Cada día nos volvemos más raros. Eso pienso yo sobre mí misma. Antes era transigente, más sociable, hacía más esfuerzos por agradar... Pero a medida que pasa el tiempo, me vuelvo...rara; un día nuevo, una rareza nueva.

Hoy me ha dado por pensar en todas las cosas que son superiores a mis fuerzas. Ahí va una lista:

No soporto a las “veus” (véase tías rancias, con hablar lento, que parece que no hayan roto nunca un plato)

No soporto que me invadan el espacio vital (esa gente que te habla y se acerca mucho, tú te alejas y te van persiguiendo...).

No soporto ni el machismo ni el feminismo.

No soporto a los que van de super-progres.

No soporto a los que miran por encima del hombro.

No soporto a Don F.G.V. (esto es manía visceral, ya me entendéis).

No soporto a los especímenes que no saben reír.

No soporto dormir con la puerta del armario entreabierta.

No soporto que me echen el humo en la cara (tengo unas ganas de que aprueben la ley del tabaco...).

No soporto a los que generan negatividad a su alrededor.

No soporto la voz de Amaia Montero.

No soporto a los quejicas.

No soporto los debates políticos.

No soporto el olor del autobús urbano en verano.

No soporto a los que tiran colillas por la ventanilla del coche.

No soporto que intenten organizarme la vida.


Voy a parar ya, porque me lanzo y no tengo fin.


Os animo a que aumentéis el listado con vuestras rarezas (que sé que las tenéis y van en aumento como las mías).

10 febrero 2010

Enrique Otal y Ric


Hasta el próximo 14 de marzo se puede visitar en el Paraninfo una exposición basada en este personaje. Fue un diplomático del siglo XIX oriundo de Fonz.
En la exposición se explica su vida viajera y melancólica, se cuentan acontecimientos de la sociedad de algunos países en los que estuvo destinado (Turquía, China, Grecia, Países Bajos, Argentina, Egipto...), también aparecen algunas fotografías que él mismo tomó en esa época y diferentes condecoraciones, sellos, libros, porcelana, trajes, etc.
Para ser foncense, tuvo una vida bastante interesante el hombre. La visita lleva un rato, porque hay bastante información escrita que leer. A mi me sorprendió gratamente, así que os animo a que os paséis si tenéis oportunidad.

22 enero 2010

Gentuza

Se acabó la jornada laboral. Bajo mi punto de vista estoy en el mejor momento de la semana: la tarde del viernes, con la perspectiva de tooodo el fin de semana por delante. Aunque luego se pasa volando (pero eso es mejor no pensarlo, ya nos quejaremos el lunes).

En esta entrada vengo dispuesta a despacharme a gusto con esos que están sentados cómodamente en los sillones de la administración de educación y sólo piensan en estadísticas, gráficos, tendencias y su p.m.

Piden colaboración a los maestrillos de a pie (porque algunos temas no saben ni por donde cogerlos) y luego, ante cualquier propuesta, la respuesta es: eso encarecería mucho los costes. Y yo digo: ¿Para qué nos hacen pensar a los demás si ellos ya saben cómo van a ser las cosas al final? ¿Cómo se puede intentar hacer nada coherente con una banda que piensan en los niños como números y estadísticas? ¿Para qué coño quieren evaluar la competencia de los alumnos si lo que menos importa es esa competencia?
Todas las preguntas podrían derivar en una única respuesta: Donde no hay mata, no hay patata.

No transcribo aquí los mails que he recibido para contestar a nuestras propuestas porque sería inmoral, pero...son dignos de lectura.
Bueno, ya veis que estoy encendida. Tengo la cabeza llena de palabrotas, no las escribo porque después me tachan de verdulera y poco fina. Menudo truño de gente, y si esos son los que nos dirigen y organizan, así vamos los demás: Como geisha por arrozal.

Como es viernes, que les den a todos. A disfrutar del asueto.

16 enero 2010

¡¡¿¿Vacaciones en marzo??!!

Acabo de leer un titular en el Heraldo que me ha sorprendido - a la par que indignado-: Los profesores piden una semana de vacaciones en marzo en lugar de en Semana Santa.
Es que yo alucino. Como miembro activo del cuerpo de maestros, me parece lamentable que pueda salir página principal del periódico semejante noticia, de la que estoy segura que la gran mayoría de profesores es la primera palabra que oyen. Vamos, que esa noticia en absoluto representa nuestras inquietudes e intereses.
La verdad que yo pido muchas cosas: jornada continua, clases menos numerosas, más recursos, mesas y sillas que no cojeen, las vacaciones de Semana Santa como eran antes (con la semana posterior festiva)... pero lo de las vacaciones en marzo no se me había pasado por la cabeza.
En fin, tenemos lo que nos merecemos, con estos sindicatos que van a su bola y tienen las prioridades "pelín" desajustadas.
El caso es que encima los lectores de la alucinante noticia, con toda la razón, van a pensar, lo que faltaba, a estos maestros se les va la cabeza. Así que cuando pidamos mejoras de las de verdad, nadie nos hará ni puñetero caso, para variar.

08 enero 2010

El tiempo dirá

El tiempo pone a todo el mundo en su sitio. Siempre he creído que esta sentencia se cumple. No sé qué pensaréis los demás.

Es cierto que cuando vives alguna situación de emergencia, de crisis, de desequilibrio, es cuando realmente descubres con que personas puedes contar y a quienes tienes que borrar de tus llamadas de emergencia.

Afortunadamente, la mayoría son de los primeros, te ayudan, te arropan, te cuidan, se preocupan,...sabes que están ahí para lo que quieras. Pero (siempre hay un pero) también están los apestosos, que previamente sospechabas que lo eran y que tras la situación crítica lo constatas sin ninguna duda. Esos que no mueven un dedo por nadie, porque nacieron cansados, vagos, inútiles y, no sólo no ayudan sino que invaden el ambiente de negatividad consiguiendo que quienes les rodeamos saquemos lo peor de nosotros mismos.

Espero que a esta gentuza, a la que ya le he dedicado muchos minutos más de los que se merecen, el tiempo les ponga en su sitio o que al final descubran lo capullos que han sido e intenten cambiar y convertirse en mejores personas (mi última opción es una utopía, propia de mi mente optimista, lo sé).

Mi mejor conclusión del nuevo año es, una vez más, que tengo un “compa” de blog y de vida maravilloso.