Hoy es un día de mierda. Por muchas razones, alguna de peso y otras nimias. Pero, la conclusión es que es una p. mierda. La primera razón, la de peso, es que este día me trae muy malos recuerdos. Aunque no le preste atención, aunque sea una tontería, porque todos los días son recuerdos, pues no se puede evitar la tristeza cuando pones la fecha en la pizarra por la mañana. La suerte del trabajo (que siempre tiene parte buena aunque no lo parezca) es que, como necesitas invertir atención y energías a las criaturas, pues te olvidas de todo lo demás.
Pero la jornada laboral termina y...estás físicamente molido porque hoy has celebrado el p. carnaval disfrazado de estrella aunque te apetecía una mierda; porque has llegado a casa y la avería que hubo el lunes han venido a repararla con todo lo zaborreros que son estos trabajadores del yeso, que hay trozos blancos esparcidos por todos los rinconcitos de la casa, mecagüen... ; evidentemente el cansancio físico no ayuda, ya se sabe, porque cuando estás bajo de energía lo ves todo mu negro. Y yo no suelo ver las cosas negras, me siento extraña.
Así que me voy a poner la tele, a ver si dejo el encefalograma plano y mañana ya saldrá el sol un poco más brillante.
19 febrero 2009
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