04 noviembre 2009

Trabajar con gente normal...

Muchos me achacan que estoy todo el día echando pestes en el blog y tienen bastante razón. La verdad que el objetivo de Adelante con los faroles era decir todo lo que se nos ocurriera con el fin de hacer terapia. De momento, objetivo conseguido.

Puesto que normalmente no hablo demasiado bien de algunos especímenes con los que tengo que lidiar a diario, hoy voy a darle la vuelta y contaré que también (afortunadamente) hay gente que se salva.

Este curso estoy teniendo bastante suerte en ese sentido: Cuento con un compañero de nivel excelente, del que puedo y debo aprender tantas cosas... Siempre he dicho que es el maestro que yo quiero llegar a ser algún día (no creo que lo consiga). Tener la oportunidad de compartir tiempo con él es genial, porque tiene el don de tranquilizar y repartir paz allá donde va.

Además tengo una compa de "idioma" con la que debería coordinarme aunque no tengo tiempo, pero con la que afortunadamente no necesito hablar mucho. Tenemos muy buen feeling. Es de estas pocas personas que de vez en cuando aparecen (muy de vez en cuando), con las que no necesitas decir mucho, simplemente con la mirada te has entendido perfectamente y a la primera. Además de que da la confianza de poder decir cualquier cosa sin miramientos.

Es una suerte, en este mundo de frikis, poder hablar sin tapujos con personas a las que todavía no conozco muy bien, pero me dan la tranquilidad de poder ser como soy sin coraza ni protección. ¡Menos mal!

2 comentarios:

Flashie dijo...

¡Qué generosa eres! Hablar de tu compa de idioma y
titularlo "Trabajar con gente normal"... No olvides que esa si no se medica, seguro que hace terapias por los pasillos y encima dirá ella que tú, vamos que como si le hubiese llegado un alma gemela al ciclo...

Ana dijo...

¡Hola Flashie! Bienvenida al blog.
Siempre hay que tener en cuenta que la que les considera gente normal soy yo...así que a lo mejor no son normales sino "normales"...
Lo de la terapia en los pasillos seguro que lo podemos superar con dignidad, el problema aparece cuando intentamos hacer bromas a aquellos que tienen el sentido del humor en el culo, véase quien podemos pasar a llamar Pegatino.
Yo creo que no le va mal el mote, ¿no?
Bueno, que siga el buen rollito. El jueves nos vamos con el resto de la frikada a cenar...y a reír.