15 noviembre 2008

Copetén Records

Esta tarde he tenido tres horas (3) de ocio ininterrumpido. Me siento hasta un poco culpable. Pero no está mal hacerlo de vez en cuando. He tenido que mirar unas cuantas semanas atrás para encontrar la última vez que pasó. El caso es que he sacado la Strato, por aquello de sacarle el polvo y afinarla. Cuánto hará que no veía la luz, porque ni siquiera la subí a Cerler cuando organizamos la última jam session de Kasti & The Unpredictable GinTonic Band allá para final de Junio. Creo de de hecho fue lo único que se quedó en casa que pesara menos de un kilo. Menuda paliza de portear cacharros. Cuatro pisos sin ascensor. Subimos con la fregoneta totalmente llena de cacharrería: Cuatro guitarras, los amplis, las pedaleras, el equipo de grabación, los micros, los portátiles, la mesa DJ -para hacer una sesión chillout en la terracita de Chez Copetén-, muchos cables y, dadas las circunstancias, una cantidad proporcional de gintonic a la altura del evento. Tonterías, las justas.

En aquella sesión nos falló Crosby me fecit, así que nos perdimos el ritual de oler su Alhambra cuando la saca de la funda, con esa madera que todavía evoca a bosque encantado y a manos de artesano. De eso se libró, la salpicadura del limón exprimido no es buena para los trastes.

Iba a subir una foto conmemorativa -sólo panorámica, porque somos menores de edad y no podemos salir en pantalla, como la hija de la Esteban- pero no he sido capaz de encontrar el CD donde Kasti (líder, vocalista, y aunque aficionado, de indiscutible talento musical) grabó las fotos de su recién estrenada cámara. Otro rato será. Así que al menos, un recuerdo de lo que se ve desde la ventana de ese improvisado estudio:

Estuvimos destrozando los clásicos. No quedó títere con cabeza, y menos cuando comenzamos a variar la proporción química de los gintonics. Empezamos en 30-70, y acabamos, creo yo, más allá de 80-20, descontando limón y cubitos. Si llega a venir Horatio a hacer un análisis le explotan los vasos en los morros sólo con acercar la linterna esa azul que lleva. Escuchando ahora las grabaciones, no entiendo como todo el equipo superó el fin de semana. Me dan ganas de subir alguna perla para escuchar. Le tengo que pedir permiso a Kasti. Eh, como documento sonoro, no como música. Pero seguro que si entra en el blog el soplagaitas de Teddy Bautista me manda una carta para que coticemos a la SGAE. Mira que te digo, la pensión de Manolo Tena que se la paguen con los derechos de las canciones de Cañita Brava. Yo sólo cotizo para Antonio Vega, que va necesitando dentista con urgencia.

Por cierto, la canción que he elegido para desempolvar la Strato ha sido Quiero un camino de Taxi, que hace ya unos días que la oigo que la pone Javi Nieves cuando voy de camino al sufrimiento laboral. La verdad es que en acústico gana bastante respecto a la versión original de hace 8 años. Y bueno, el favor que Alvaro Urquijo les ha hecho prestando la voz para un par de estrofas en la versión de promo no tiene precio. En la versión que dejo aquí sólo sale la banda, sin el crack Urquijo:



Que aproveche, y felíz finde.

3 comentarios:

Josan me fecit dijo...

Ya me fastidió no poder asistir a semejante evento lúdico-festivo, pero la judia es la judia. De todas maneras cuento en poder incrementar la estadistica de los gin-tonics consumidos en posteriores ediciones.
Llevaré la Alhambra...

Josan me fecit dijo...

Ahora no recuerdo si curraba o era la boda de mi sobrina, es lo mismo.

Alf dijo...

La boda, fue la boda.
En fin, para la próxima no hay excusa. Que por cierto debería ser antes de que el frío entumezca definitivamente nuestros delicados muñones... Ese Kasti que revise su agenda y proponga fechas. Y tú, has alcanzado alguna conclusión sobre el repertorio?
Nos vemos este finde.