17 noviembre 2008

Recuerdo y añoranza

Cuando alguien a quien tanto quieres ya no está, sólo quedan los minutos diarios de recuerdo y añoranza, ¿por qué no podemos cortar el cable de nuestros sentimientos y dirigirlos a nuestro antojo?

Es una intranquilidad irracional, como un movimiento involuntario. La cabeza te da vueltas intentando buscar alguna explicación coherente. Los pensamientos vagan por todos los rincones de tu pequeño mundo, vagan errantes, sin rumbo y sin destino. Vuelves al punto de partida y todo sigue igual.

Entonces, tu corazón da un golpe más fuerte y sabes que de nuevo te acompaña la añoranza, la tristeza de pensar que ese hueco no se cubre, que nunca más se cubrirá…porque en realidad está ocupado, como siempre. Pero no se actualiza, sigue quieto, en silencio. Y sin pretenderlo, el hueco se lamenta de estar ahí tan quieto; tan lleno y tan quieto...

En cuanto la razón y el sentimiento se encuentran, te encoges y lloras. Porque sólo puedes pensar que ese amor, esa necesidad, esos recuerdos, esa sonrisa siguen ahí…en silencio.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Para estos días de flojera, y grises sin saber muy bien porque pero que el nubarrón no se aleja de ninguna manera. Me gustaría poder tener esa pócima mágica que hiciera que saliera el sol y se lo llevara todo, como el levante, ese aire dificil, de Cádiz por cierto que es el que vale, que todo se lo lleva.
Bueno pues como no soy nada buena escribiendo, he decidido hacer uso de Benedetti. Además para eso estan las palabras para "apropiarselas" cuando más las necesitas. Y por eso te propongo este trato:
Compañera,
tu sabes
que puedes contar conmigo,
no hasta dos ni hasta diez
sino contar conmigo.

Si algunas veces
adviertes
que te miro a los ojos,
y una veta de amor
reconoces en los míos,
no alertes tus fusiles
ni pienses que deliro;
a pesar de la veta,
o tal vez porque existes,
tu puedes contar
conmigo.

Si otras veces
me encuentras
huraña sin motivo,
no pienses que es flojera
igual puedes contar conmigo.

Pero hagamos un trato:
yo quisiera contar contigo,
es tan bonito
saber que tu existes,
una se siente viva;
y cuando digo esto
quiero decir contar
aunque sea hasta dos,
aunque sea hasta cinco.

No ya para que acudas
presurosa en mi auxilio,
sino para saber
a ciencia cierta
que tu sabes que puedes
contar conmigo.

besos

Anónimo dijo...

Gracias Pu. Sí compañera, que suerte que podamos contar así, sin más, la una con la otra. Eres un sol.