Ahora que ya he empezado la dura vida del currante, casi no recuerdo las vacaciones pero...voy a terminar la crónica del estío.
Tras la semanita en Tarragona nos fuimos unos días con Alf a Praga. No sé exactamente cómo explicar el viaje, voy a tratar de resumir: la ciudad es agradable, algunos edificios son preciosos e intentan mantenerla digna aunque necesitan invertir bastante pasta para poder darle el aspecto que merece.
Por otra parte los "pragatinos" no son lo que se dice gente amable o sonriente, está infestada de turistas, la comida es...difícil de digerir y de sabor dudoso (creo que un mes después aún estoy tratando de expulsar de mi cuerpo una carne mechada que ingerí). Afortunadamente para todos, los italianos exportaron su cocina por todas las capitales europeas.
Como conclusión: Me gustó pero no creo que vuelva.
Una vez terminada la escapada a Praga dimos fin a las vacaciones (algunos dirán que largas, aunque a mi no me hubiera importado seguir rascándome la tripa unos días más).
Ahora ya hemos empezado la rutina del curso y mañana vienen las fieras así que vuelta al ruedo. Al trabajo con alegría.
07 septiembre 2009
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